El mundo es una pesadilla y yo he sido feliz...

30 de septiembre de 2019

Sobre el homicidio y el amor

En cada recuerdo triste, en cada recuerdo alegre, en cada sonrisa y en cada lágrima, aún te amo.
Cuando estoy por caer, cuando me levanto con más ganas y mas fuerzas, aún te amo.
Si me ilusiono nuevamente, si quiero amar,  aún así te amo.
Recorriendo otro cuerpo, besando otros labios, sumergiendome en otros ojos, en otra risa, en otro abrazo, aún te amo.
Aún te amo de una forma tan extraña, como quien ama su historia, su infancia, sus mares, sus errores, sus aciertos, sus logros, sus fracasos, sus estrellas en el cielo.
Aún te amo y no es obstáculo.
Cuando lo entiendo y no logro explicarlo, cuando te dejo ir, cuando te evito, cuando ya no quiero verte, cuando ya no quiero más de vos, aún te amo.
Es que no te hablo a vos, vos no sos, ya no sos, no te equivoques.
Aún te amo como una viuda aún ama a su adorado compañero.
Morirse de vez en cuando está bien, yo también morí, yo también ya no soy, y es por eso que aún te amo y no es a vos, es a quien mataste, asesinaste a mi adorado compañero. Está  muerto y yo aún lo amo.